
El aprendizaje se basa en la asimilación de la información.
La información es un grupo de datos ya supervisados y ordenados, que sirven para construir un mensaje basado en un cierto fenómeno o ente. Se trata de un contenido que permite resolver problemas y tomar decisiones, ya que su aprovechamiento racional es la base del conocimiento.
Por lo tanto, otra perspectiva nos indica que la información es un recurso que otorga significado o sentido a la realidad. Esto se debe a que, mediante códigos y conjuntos de datos, da origen a los modelos de pensamiento humano.
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ResumenCaracterísticas de la información
Los datos son percibidos a través de los sentidos y, una vez que se integran, terminan por generar la información que se necesita para producir el conocimiento. Se considera que la sabiduría es la habilidad para juzgar de modo adecuado cuándo, cómo, dónde y con qué objetivo se emplea el conocimiento adquirido.
Los especialistas afirman que hay un vínculo indisoluble entre la información, los datos, el conocimiento, el pensamiento y el lenguaje. Aunque existen diversas especies que se comunican a través de la transmisión de información para su supervivencia, la diferencia para los seres humanos radica en la capacidad que tienen las personas para armar códigos y símbolos con significados complejos, que conforman el lenguaje común para la convivencia en sociedad.
La experiencia directa es una de las fuentes más importantes de información. A través de la observación y la experimentación, un sujeto accede a datos que, una vez concretado su procesamiento y lograda su interpretación, se convierten en información.
También puede conseguirse información a través de material de estudio sobre temas específicos, como documentales y libros (de historia, sociología, matemáticas, etc.) que permiten resolver dudas y ofrecen definiciones claras sobre los conceptos que se desean estudiar.
Es importante indicar que la información requiere de evidencias. La validación y la verificación de los datos son fundamentales para garantizar la exactitud de la información y dotarla de confiabilidad.

El análisis y la comprensión de la información permiten construir conocimiento.
Formas de almacenamiento
A lo largo de la historia, la forma de almacenamiento y acceso a la información ha ido variando. Si pensamos en la Prehistoria, la información se guardaba y se transmitía a través de pinturas rupestres o la narración oral. En la Edad Media, el principal acervo se encontraba en las bibliotecas que se armaban, funcionaban y se conservaban en los monasterios.
A partir de la Edad Moderna, gracias al nacimiento de la imprenta, los libros comenzaron a fabricarse en serie y surgieron los periódicos. Esto expandió notablemente la búsqueda y la consulta de información.
Ya en el siglo XX, aparecieron los medios de comunicación masivos (televisión, radio) y las herramientas digitales que derivaron en el desarrollo de Internet. La digitalización marcó una nueva revolución en el acceso y el almacenamiento de la información: herramientas como el almacenamiento en la nube hacen que el usuario no necesite tener un contacto directo con el soporte físico donde se guardan los datos.

La inteligencia artificial puede procesar grandes volúmenes de datos para generar información útil.
La mirada de distintos autores
Idalberto Chiavenato afirma que la información consiste en un conjunto de datos que poseen un significado, de modo tal que reducen la incertidumbre y aumentan el conocimiento de quien logra interpretarlos. Estos datos se encuentran disponibles para su uso inmediato y sirven para clarificar incertidumbres sobre determinados temas.
O.C. Ferrell y Geoffrey A. Hirt, por su parte, sostienen que esos datos y conocimientos están estrictamente ligados con mejorar la toma de decisiones. Si un individuo se encuentra bien informado sobre un aspecto, seguramente su decisión al respecto podrá ser más acertada que uno que no lo esté.
Otros autores que han definido la información son Michael R. Czinkota y Masaaki Kotabe, quienes manifiestan que consiste en un conjunto de datos que han sido clasificados y ordenados con un propósito determinado.
Uniendo todas las teorías sobre el concepto, es posible llegar a la conclusión de que la información consiste en datos sobre sucesos o fenómenos particulares que, al ser ordenados en un contexto, sirven para disminuir la incertidumbre y aumentar el conocimiento sobre temas específicos.
Tipos de información
Existen muchos tipos de información. Si se orienta la clasificación al modo de acceso, es posible diferenciar entre la información pública (a disposición de todos los individuos) y la información privada o confidencial (restringida). Cuando se observa cómo se almacena, se distingue entre información analógica (en soportes físicos) e información digital (codificada en formato binario).
Por otra parte, es habitual que la clasificación se lleve a cabo según la temática del contenido. La información meteorológica, por ejemplo, recopila datos sobre la temperatura, las precipitaciones y otros factores que hacen referencia al clima de una zona, sirviendo para predecir el tiempo en un lugar. Quienes se encargan de ordenar e interpretar esta información son los meteorólogos.
Se llama información financiera, por otro lado, al conjunto de datos sobre una economía que permiten establecer diversos parámetros. Al trabajar con esta información, es posible analizar la solidez económica de un país y anticipar las operaciones que convendría realizar, por indicar algunas posibilidades.
La información política, la información deportiva y la información cultural son otras categorías que pueden mencionarse de acuerdo al tema.
